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TABAQUISMO

tabaquismo

Introducción

El tabaquismo es un hábito al que se tiene un primer acceso en la infancia y adolescencia. En su implantación influyen diversas circunstancias, la facilidad con la que cualquier adolescente puede comprarlo de manera ilegal, la promoción agresiva de la industria tabaquera que vende tabaco junto a imágenes de éxito personal y el bajo precio del tabaco en nuestro país con respecto a otro. Como consecuencia, en la actualidad es la primera causa de enfermedad, incapacidad y muerte prematura en las sociedades industrializadas.

El tabaco interviene en una de cada 5 muertes y, en el caso de personas de 35 a 69 años, en la mitad de ellos. El número de víctimas producidas por el tabaquismo es mayor que la suma de muertes por SIDA, SUICIDIOS, HOMICIDIOS, INCENDIOS Y DROGAS ILEGALES. En España causa cada año más de 40.000 muertes evitables y 4.369 en la C.V. Además, la OMS ha estimado que si persisten los hábitos actuales de fumar, en el año 2025, morirán 2.000.000 de europeos a causa del tabaco, la mitad de ellos antes de los 70 años.

Componentes de la hoja

Los componentes básicos de la hoja son el agua y la materia seca.

El contenido total del agua en la hoja del tabaco varía desde el 80 % de su peso total antes de ser cortado hasta un 12 – 24 % después del curado.

La materia seca es el residuo que queda después del secado del tabaco a una temperatura de unos 100ª C. En ella se pueden encontrar sustancias inorgánicas, que corresponde al 11 – 25% (en forma de sales minerales y óxidos fundamentalmente de calcio y de potasio) y orgánicos, que suponen el 75 – 89 %.

Entre estos últimos se detectan sustancias nitrogenadas (proteínas, aminoácidos, amoniaco y alcaloides como la nicotina) y no nitrogenados, que son partículas que influyen positivamente en la calidad del tabaco (hidratos de carbono, como almidón y celulosa, polifenoles y glucósidos, pectinas, ácidos orgánicos y sustancias aromáticas como resinas y aceites etéricos).

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Nicotina

La nicotina es la sustancia más característica del tabaco debido a que desencadena el estado de dependencia del tabaco. Un cigarrillo contiene aproximadamente 0,8 g. de tabaco y de 9 a 17 mg de nicotina. De esta cantidad, un fumador suele absorber en torno a un 10 % aunque esta fracción varía en gran medida con los hábitos del fumador y el tipo de cigarrillo.

Síndrome de abstinencia

Tanto los hombres como los animales de experimentación acostumbrados a al administración rutinaria de nicotina, padecen un síndrome de abstinencia físico cuando dejan de consumir nicotina que varia en intensidad en los distintos sujetos.

Síntomas: Irritabilidad, impaciencia, ansiedad, inquietud, dificultad de concentración, somnolencia, cefalea, aumento de apetito, perturbaciones del sueño.

Signos: Disminución de la memoria reciente, cambios electroencefalográficos, deterioro en los test de vigilia y de desempeño psicomotor, aumento de la hostilidad en los test, cambios cardiocirculatorios, aumento de peso.

INICIO AL CONSUMO DEL TABACO Y TABAQUISMO ESCOLAR

La mayor parte de los fumadores se inicia en el hábito en la juventud.

Según la OMS, más del 60 % de los jóvenes han probado el tabaco a la edad de 15 años y casi un tercio de todos ellos son fumadores activos antes de los 18 años.

La edad de inicio en el tabaquismo tiene una especial trascendencia por dos razones.

La primera porque se ha comprobado que la probabilidad de abandono del tabaco entre los adultos está inversamente relacionada con la fecha de inicio en el tabaquismo, es decir, cuanto más temprano es, mayor nivel de adicción y consumo de alcanza y más difícil será el abandono en la edad adulta. Y por otra parte, cuanto más joven se empieza a fumar mayor probabilidad hay de ser un gran fumador y consecuentemente de desarrollar enfermedades relacionadas con el tabaco.

Proceso de adquisición del hábito

Los adolescentes suelen vivir el presente y pensar que son invulnerables, en consecuencia, empiezan a fumar antes de comprender totalmente los riesgos del tabaquismo; tienden a infravalorar la adicción a la nicotina y las dificultades relacionadas con su abandono, creyendo que les resulta más fácil abandonar el tabaco que a los adultos pero en cuanto se han convertido en adictos, les resulta muy difícil dejarlo.

El proceso de adquisición del hábito tabáquico, para ser un fumador regular, progresa durante una serie de estadios bien definidos durante 2 ó 3 años, independientemente de la edad en la que se empiece a fumar. No obstante, convertirse en fumador habitual durante la adolescencia no significa necesariamente seguir siéndolo en la edad adulta. Durante la adolescencia la oscilación entre el consumo habitual, el experimental y el abandono del tabaco puede ser relativamente fluida. Esta etapa se inicia fundamentalmente en los colegios, en los grupos de edad de 7 a 14 años en los que existe un gran deseo de aceptación social y curiosidad por los hábitos de los adultos.

Factores que influyen en el inicio del tabaquismo

Factores Ambientales: La publicidad constituye la primera medida para ampliar el mercado y es por tanto el mejor inductor al tabaquismo. La publicidad suele prometer el lujo, la sofisticación, la excitación, la aventura, el éxito social a clientes habituales y futuros. En los países desarrollados, las campañas publicitarias han desarrollado estrategias específicas para promocionarse especialmente en los niños, jóvenes y mujeres.

Los niños son el futuro, no sólo de la sociedad, sino también de la industria tabaquera y por ello constituyen el principal objeto de la publicidad del tabaco. Los nuevos fumadores reclutados son fundamentalmente niños y adolescentes. A medida que la legislación tiende a limitar y regular la publicidad del tabaquismo, se ha desarrollado una publicidad indirecta mediante la financiación de actividades deportivas, culturales, sociales e incluso benéficas.

Dentro de los factores ambientales también podemos incluir la gran accesibilidad para conseguir cigarrillos ya que son múltiples los canales de venta de productos derivados del tabaco, incluso se pueden adquirir de modo anónimo a través de las máquinas expendedoras automáticas.

Factores Sociales: La familia es el grupo humano con mayor capacidad de influir sobre el niño. Establece ejemplos o modelos de los que el niño aprende normas acerca de aquello que está permitido o prohibido. En este sentido, la actitud de los padres y hermanos es la referencia inicial de los niños y la actitud familiar ante el tabaco es uno de los aspectos más determinantes en la conducta frente al mismo, especialmente durante los primeros años de riesgo de iniciación al consumo. Parece claro y unánimemente aceptado que el porcentaje de niños que fuman es mayor si ambos padres fuman que si lo hace únicamente uno de ellos, y que cuando ninguno de los dos lo hace el número de niños que fuman es menor.

La influencia de los hermanos mayores es también muy importante y en edades más avanzadas posiblemente sea superior a la influencia de los padres. Los hermanos constituyen un ejemplo a imitar, actúan con frecuencia como un escalón o paso intermedio entre la influencia familiar y la influencia de los amigos. Algunos estudios demuestran que al menos un tercio de los jóvenes fuman por primera vez con algún familiar.

La influencia del grupo de amigos es en el joven, como factor iniciador del consumo del tabaco, muy potente y, muchas veces, el comenzar a fumar no es otra cosa que un mecanismo de integración en un determinado grupo.

Los jóvenes que fuman suelen hacerlo con los amigos y para ellos fumar constituye una actitud decididamente social. En general el hecho de que fumen los amigos influye de forma muy superior a que fumen los padres especialmente en la adolescencia.

Así, cuando no fuman los padres, la presencia de amigos fumadores incrementa 17 veces la frecuencia de niños fumadores. En los alumnos fumadores, independientemente de lo que suceda los fines de semana, durante los días laborables el consumo tiene lugar fundamentalmente en el centro educativo, y ello a pesar de la prohibición de fumar.

Los estudiantes infringen de forma sistemática las prohibiciones de fumar realizadas mediante carteles o anuncios en los centros educativos.

Posiblemente el consumo de tabaco tiene lugar fuera del aula, durante los periodos y en las áreas de recreo, lo cual resulta doblemente peligroso pues refuerza la idea de asociar el tabaco al ocio y a los ratos agradables.

Factores Personales: Pero además de todos los factores descritos anteriormente existen otros muchos que se ha comprobado están relacionados directa o indirectamente con el consumo del tabaco en los jóvenes como por ejemplo tomar otras drogas (incluyendo el alcohol), no practicar ningún deporte, el fracaso escolar, el abandono escolar, la presencia de patología psiquiátrica, los conflictos familiares, etc.